Ramón Galdón Vanaclocha, pintor y ceramista español
TuWeb
Ramón Galdón Vanaclocha, pintor y ceramista español
Álbum de Fotos
Mis aficiones
Mis enlaces
Mis aficiones nuevo
 
Ramón Galdón Vanaclocha, pintor y ceramista español

D. Ramón Galdón Vanaclocha, uno de los más destacados artistas plásticos de la posguerra, nació en Alberique, Valencia (España), el día 17 de mayo de 1925, en el número 12 de la calle Carretas de esta localidad, aunque pocos años después su familia se traslada a otra casa -ya de su propiedad- sita en la calle del muro, número 45, edificio que no existe en la actualidad, pues fue derribado al morir sus padres, con lo que hemos perdido la posibilidad de conocer el local en el que Ramón Galdón inició su producción, tanto pictórica cuanto cerámica, en los años de su juventud.

Desde allí, ya acabada la contienda civil, venía a Valencia a cursar estudios en la Academia de Bellas Artes de San Carlos, unos días en el tren y otros, menos propicios por su menguado pecunio, andando.
La escasez económica de aquellos días de inmediata posguerra le impidió poder integrarse en el sindicato universitario de estudiantes (SEU) por no contar con el dinero necesario para costearse un uniforme de aquella organización falangista, a la que, por entonces, era obligatorio pertenecer.

Entre los compañeros de estudios, con los que compartió amistad y experiencias, cabe destacar a Luna y a La Huerta, artistas falleros; a Octavio Vicenta, escultor; a Manojo Fernández Momeó pintor; a Granell, pintor y docente; y a Enfrían Gómez, escultor e imaginero, además de ceramista como el propio Ramón Galdón.
Durante el servicio militar realizó pinturas en el propio cuartel y formó parte del equipo de dibujantes que levantaron las cartas cartográficas de la zona de Alcoy. Posteriormente, trabajó en Onda, en los talleres de cerámica de Vicente Safont y de Manolo Abad, los cuales tenían prestigio y fama ya en la década de los cincuenta. Poco después montaría su propio taller en 1953, año en el que además se casó con su nueva colaboradora Amalia Delgado Carnero. Fue en 1954 cuando Ramón Galdón obtuvo una "Marca de Garantía " de producción artesana española (equivalente a la actual denominación de origen). Al año siguiente, 1955, se le otorgó la titulación de "Primera Clase Ceramista de Arte" y la "Carta de Artesano", título este último muy cotizado y que suponía una especialización máxima en su campo. Buena muestra de ello es su dominio ya entonces de diferentes tratamientos de barnices cerámicos a imitación de los antiguos, como los procedimientos de los reflejos metálicos y el dorado árabe de alta temperatura, algunos inimitables todavía hoy.

Sin embargo, fue su imitación de la técnica de espátula, aplicada a la cerámica a alta temperatura, la que le dio mayor renombre y le posibilitó traspasar nuestras fronteras como técnico ceramista, cuando el empresario Santiago Llop, hijo de español y de una princesa inca, lo contrató para crear y dirigir una factoría suya en Lima (Perú), en 1957, a raíz de la exposición del Salón de Oro del Palau de la Generalitat de Valencia.

No era la primera vez que Ramón Galdón salía de España; ya había viajado en otras dos ocasiones a Francia: la primera a visitar a un hermano suyo, legionario francés, que acabaría muriendo en Indochina; y la segunda, en 1955, para mostrarle a Picasso la referida técnica de espátula en cerámica. Después de este viaje pasó a Italia, donde se relacionó con el movimiento artístico de aquel tiempo.
Entre tanto había realizado varias exposiciones, en las que destacaron obras como el retrato en cerámica del general Esparza, quien fue su mecenas en estos años iniciales; y murales como los de Alcira, Onda, Alberique y Madrid (hacia 1950). Asimismo, entre tanto, realizó una abundante obra pictórica (al óleo, acuarela, aguafuerte, etc...), tanto en bodegones cuanto en retratos y paisajes.
Podría considerarse que la segunda etapa creativa de Ramón Galdón, comienza con su viaje a América como técnico en construir hornos de cerámica de todas clases (de leña, carbón, eléctricos, túneles, pasajes, etc...), en un periplo que le llevó desde Lima (Perú) a Bogotá y Cartagena de Indias (Colombia), pasando por Guayaquil y Quito (Ecuador) desde 1957 a 1965. En Perú, además de la fábrica que montó con Santiago Llop Ruiz, levantó una ladrillera con Alejandro Díaz Canseco, candidato a la presidencia de este país. En esta factoría, también desarrolló revestimientos de fachadas en vidrio, pepelmas y reflejos metálicos. Se asoció con Franco Gatinoni, dueño de la fábrica más potente y famosa de la nación; en ella creó unos colores rojo y verde, hasta entonces muy difíciles de conseguir a alta temperatura.

En el año 1961 decide trasladarse con su familia a Colombia, casualmente en el preciso momento en el que el país de origen y el de destino se enfrascaron en un conflicto fronterizo que le impidió entrar, por lo que optó por quedarse en Ecuador, en donde permaneció solamente un mes, durante el que fundó, junto con el presidente de la República, una fábrica de pintura sobre vidrio. Entre tanto, proseguía con su producción de obras pictóricas.

Por fin, consigue entrar en Colombia, permanecería hasta 1965, en unos años especialmente fructíferos en los que, montó o participó como técnico de una fábrica en Bogotá (la Cumins Diesel) y cuatro en Medellín, (Refracal, y las del Doctor Medina y Luis Colorado) y, por si fuera poco, expuso abundantemente, con lo que se ganó el reconocimiento y la amistad de personajes de la talla de la Familia Betancour, allegados a la presidencia de la República; o de intelectuales del momento como Calderón Buendía, quien le dedicó el siguiente poema:


"CHISPAZO"

Entró como socio ayer
Con un tornito de metales
y con tufos gerenciales
quiere tomarse el poder.
Quién sabe, dó fue el nacer
de este espécimen caribe
Sueños dinásticos vive
y aunque vencida su raza,
su indiano orgullo desplaza
con gesto vulgar, proclive.

Bogotá, D. E. Septiembre, 27/62. Calderón Buendía


Foto
En fin, que Ramón Galdón triunfó en Colombia puede constatarse en las hemerotecas su mucha actividad intelectual, pues fue profusamente entrevistado para revistas y diarios, para la radio y la televisión. Circunstancias como el nacimiento de su segunda hija, Mercedes, o un nuevo cambio de domicilio eran noticiables en las páginas de Sociedad de los rotativos colombianos.

La tercera etapa, personal y creativa, de Ramón Galdón Vanaclocha se inicia cuando torna a España el 20 de febrero de 1965 tras 16 días de travesía en el trasatlántico Montserrat.

Con su ya larga experiencia profesional que avalaban sus muchas obras en cerámicas, modelados, frescos, óleos, acuarelas, lápiz, carboncillos, grabados, pasteles, sanguinas, plumillas, abanicos, copias, trabajos falleros y miniaturas, y todas ellas abarcando una amplia gama de temas: paisajes, desnudos, marinas, naturalezas muertas, bodegones, flores, retratos, castillos, figuras, etc.; siguiendo todas las tendencias artísticas de la época.
Desde 1967 monta taller propio, primero en Onda, después en Albal, para acabar finalmente en Valencia en el año 1971.

Desarrolla a partir de entonces una abundante producción comercial destinada a la exportación a Europa Occidental (Alemania, Francia, Inglaterra...). En este campo, destacan sus muchas copias, reproducciones de Monet, Manet, Degas, Chagall, Picasso, Miró, Dalí, Nonell, Goya, Da Vinci (La Gioconda), Sorolla, Toulouse Lautrec, etc., realizadas con el grupo "Los Siete Magníficos del Arte", cuyos componentes, anónimos y solo conocidos por el comercial, eran, salvo el propio Ramón Galdón, catalanes.

Además de todo ello, no abandonó la creación artística original, que venía desarrollando a lo largo de su vida, tanto en pintura cuanto en cerámica, faceta ‚ ésta en la que, prosiguiendo su labor investigadora, desarrolló dos nuevas técnicas: la adaptación del pastel y el dibujo a lápiz a la cerámica de alta temperatura, hasta ese momento nunca conseguida.

También continuó su labor docente, con la que formó a discípulos tan reputados como sus hijas Amalia, y Mercedes, el ondense José Albella y tantos y tantos latinoamericanos.

En definitiva, puede aseverarse que Ramón Galdón Vanaclocha es un ejemplo de dedicación y vocación hasta el mismo momento de su muerte, acaecida el 12 de marzo de 1987; una vocación plena y polifacética, netamente artística, con ese carácter cabal que lo mismo le llevó a exponer en medio de las calles de Alicante, Benidorm, Cullera y Sitges, con desenfado popular; que ganar un concurso público de méritos para una plaza en El Salvador (que, al cabo, no cubrió por motivos de la guerra civil de ese país); o que a participar en las ediciones anuales de las ferias-muestrario internacionales de Valencia. Una trayectoria vital que fue ensalzada póstumamente con la exposición colectiva de Onda en 1987.


Amalia Galdón Delgado

RELACION DE ALGUNAS DE SUS OBRAS

- Mural en Alcira, imitación cerámica antigua. (Años 50).

- Exposiciones de óleos en Bogotá y en Medellín, (1962, 1963).

- Decoración del Hotel Sol d'Or en imitación a óleo en cerámica, en Salou, Barcelona. (1969).

- Decoración de una fábrica de muebles (actualmente una sucursal de la Bayer), con un gran mural modernista y un "auca" alusivos a la fabricación de muebles "en artes y oficios". Aldaya, Valencia.

- Decoración y restauración de la ermita La Saleta de Aldaya, Valencia, (1980).

- Decoración en cerámica, con barniz antiguo de la fachada principal de la Parroquia de Nuestra Señora del Buen Consejo, en Medellín Colombia.

- Mural en cerámica, que representa una pareja de valencianos a caballo, Alboraya, Valencia.

- Portada del libro de las fiestas de Onda, (1986) y reproducción en óleo de la Virgen patrona de Onda para la tradicional ofrenda de flores.

Votacion hispatop
Para votar la web pincha el enlace
ESCRÍBEME:
Me interesa tu opinión